lunes, 31 de mayo de 2010

Still lost and bored

El sábado pisé la playa por primera vez este año, y básicamente, eso fue lo único que hice. Es verdad, desde que me gradué no hago nada en todo el día. No tengo pensamientos ni ganas de hacer nada, me he quedado vacía por dentro y por fuera. Hace un par de semanas tenía la cabeza llena de listas de cosas pendientes por hacer, algunas útiles y otras meras chorradeces como ponerme a dibujar a acuarela o pintar las paredes de la habitación de color crudo, qué más da, cualquier cosa menos concentrarme en los apuntes X del examen X del día siguiente. Pero ahora tengo la sensación de que todo lo que tenía por hacer, todas esas cosas de todas esas listas, ya están hechas, alguien las ha hecho por mi sin pedirme permiso, me ha robado mis deberes y ahora no sé que hacer. Estoy cansada, no hacer nada me agota, y dormir también, sobretodo dormir. Me levanto cuando me duelen los ojos de dormir tanto y luego me hecho la siesta después de comer con la ventana abierta y la persiana medio bajada, sin duda el mejor momento del día. La crisis me ha afectado a las ideas y lo único que hago es dormir y pasearme por casa con una camiseta enorme de Green Day de no se qué año arrastrando las zapatillas esas horribles de playa que tiene todo el mundo. De vez en cuando veo alguna peli, ojeo las revistas que he ojeado cientos de veces y me vuelvo a parar en las mismas páginas, leo algún libro que encuentro por casa, ordeno mi habitación cuando para llegar a la salida requiero de malabarismos, doy largos paseos por las calles que me he recorrido cientos de veces haciendo de guiri turista como si fuera la primera vez que las paseo y fijándome mucho en la gente y hago la compra en el súper que me pilla más cerca cuando tengo que hacer la compra. También pongo demasiadas lavadoras para la cantidad de gente que somos en casa (dos), pero no me molesta. Poco a poco he adquirido ciertas habilidades en el arte de tender la ropa para no tener que plancharla después, si por mi fuera no la plancharía nunca, pero padre es experto en detección de arrugas camisiles, aunque a él se le arrugan las manos cada vez que friega los platos y le huelen a Fairy el resto del día y a mí no. También sigo absorbida por el maldito photoshop, no sé si eso es bueno o malo, también me da igual. 
Antes escribía relatos en la libreta verde reservada para los relatos y los pensamientos de al momento y leía un montón de cosas que me interesaban (ahora mismo me interesan pocas cosas), también estaba al día de toda la música nueva que iba saliendo e intentaba ir a cuantos conciertos me permitía el bolsillo, ahora estoy atrapada en una franja de 4 o 5 grupos que me absorbe y hace que pierda interés por el resto de música del mundo. Es algo que me da muchísima rabia porque reconozco que me gusta escuchar una canción y poder cantarla, aunque sea solo el estribillo, o por lo menos reconocer al cantante, pero ya ni eso. En realidad ahora que lo pienso tampoco me importa tanto. 
Me habría encantado ir al Primavera este año, pero fue este sábado, que como he dicho estaba en la playa, y tampoco pasa nada. A eso me refiero. Nunca pasa nada. Dios, antes hacía muchas más cosas y ahora me paso el día esperando a que pase algo y solo pasan las horas. Pasan las semanas, pasan los meses, pasa de nuevo el verano y vuelta a empezar. Yo sigo igual pero todo parece diferente. Demasiado tiempo libre para andar desperdiciándolo de esta manera y ahora el calendario del ordenador dice que mañana es lunes. Pues muy bien. Aquí seguiremos.

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